Azulejería

En el Monasterio de Sant Jeroni de Cotalba se pueden observar interesantes piezas de azulejería valenciana que datan de los siglos XIV al XVIII.

En el Monasterio de Sant Jeroni de Cotalba se pueden observar interesantes piezas de azulejería valenciana que datan de los siglos XIV al XVIII y que poseen un valor artístico destacable, no solo por su antigüedad y buena conservación, sino también por su calidad y variedad estilística.

Los azulejos se localizan en diversas estancias pero principalmente se pueden observar a simple vista en el recubrimiento del salón o parte baja el refectorio, en el piso de la antigua biblioteca y el archivo o en la parte superior de la chimenea de la cocina de los monjes.

Después de la desamortización de Mendizábal en algunas estancias desapareció el pavimento original, es el caso del archivo del monasterio. Este hecho fue resuelto reponiendo el piso con azulejos de épocas más recientes de otras estancias, conservándose así en esta estancia solado de diferentes épocas del monasterio.

La historia del monasterio va pareja a la evolución en la producción de la cerámica valenciana. En los cuerpos musulmanes se emplean “rajolas” manuales (azulejo o ladrillo plano). En las excavaciones arqueológicas de las criptas se han encontrado restos de cerámica rústica a baja temperatura, gres, porcelana o raku; loza y alfarería; en la arcada, piezas de “canal” propia de acequias y drenajes, así como “canonadas” o “canons”, o piezas de bajante.

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Respecto a la cerámica de suelos y paramentos se localizan “socarrats” el siglo XIV como las pequeñas piezas 10 x 10 cm del suelo de la iglesia original o piezas romboidales de las estancias nobles de origen; monocolor, verde y negro o azul.

En el monasterio podemos hallar cerámica de tipo mudéjar del siglo XV en los suelos de la curia (actual administración), bizcochada, de pequeño tamaño (15 x 15 cm) y paleta de colores reducida (negro, verde, rojo) y azulejería medieval en la contrahuella de las escaleras y zócalos del claustro; plana, de colores claros y sin brillo. También se puede admirar cerámica del siglo XV sobre la chimenea de la actual cocina, antes enfermería, lindante con antiguo hospital.

Se puede encontrar cerámica de los siglos XVI y XVII en el suelo de la biblioteca, y en el mural de San Jerónimo, realizado casi monocolor, como las grisallas. Encontramos cerámica del siglo XVIII en los zócalos del refectorio; cerámica vitrificada tradicional de Manises o Alcora, en colores vivos y también en las contrahuellas de la gran escalera imperial por la que se accede a la sala de armas desde el propio refectorio.